Cuidar la salud en Invierno

Cuidar la salud en Invierno

Con el invierno en el horizonte, es hora de comenzar a pensar en el futuro empezando a limpiar los armarios, afinar tu sistema de calefacción, impermeabilizar tu jardín, recoger leña, limpiar los canalones de escombros, reforzar un poco alrededor de las ventanas y puertas, etc.

Aunque esto es importante, es igual de importante mejorar tu salud

Hoy te vamos a dar cinco consejos para que puedas prepararte para los próximos meses de invierno y para que puedas mantener tu mente y tu cuerpo en la mejor forma posible.

Aprovecha la luz

A medida que los días se vuelven más cortos y la luz solar más escasa, muchas personas se sienten tristes y sufren de TAE o Trastorno Afectivo Estacional, que puede hacer que se sientan letárgicos y deprimidos y es que a medida que la primavera emerge y la luz se vuelve más abundante, los estados de ánimo generalmente mejoran.

Pero, ¿por qué pasar los meses de invierno con tristeza? En vez de eso lucha contra la luz.

Se dice que la terapia de luz es un antídoto particularmente eficaz contra los sentimientos de fatiga y tristeza y que a menudo llegan con el invierno. Así que te vamos a dar varios consejos, ya que puedes salir a caminar al aire libre en un día luminoso, poner más luz en tu casa o poner un reloj luminoso o una lámpara al lado de tu cama o usa.

Alivia tu dolor

Para muchos de nosotros, los dolores y las molestias son más comunes en los meses de invierno por un gran número de razones y es que con el frío, las articulaciones pueden ser menos elásticas y deben tomar más tiempo para calentarse (es por eso que puede ser difícil moverse cuando se sale de la cama por la mañana).

Y es que puede que seas una persona sedentaria durante los meses más fríos y como resultado, sentirse más rígido y menos ágil, ya que cuando las temperaturas se desploman, tus músculos pueden tensarse y ponerse rígidos.

Alivia tu dolor con un masaje caliente o frío, tú eliges

Te aconsejamos que trates la tensión y dolor muscular con un masaje casero, incluso un producto como un masajeador caliente/frio pude sernos bastante útil, ya que el calor ayuda a aumentar el flujo sanguíneo y afloja los músculos, mientras que el frío ayuda a reducir la inflamación e inflamación muscular.

Mejora tu sueño

Las puestas de sol más tempranas y con menos luz solar pueden hacer que duermas más de lo normal, por eso, es especialmente importante tener una buena noche de sueño para restaurar la energía perdida.

Algunos consejos que te podemos dar para dormir mejor es que practiques un ritual relajante a la hora de acostarse, como un baño caliente o algunos estiramientos suaves,  incluso también deberías de hacer ejercicio diario, evitando sobre todo las siestas si tienes problemas para dormir (especialmente las siestas por la tarde).

Mantente hidratado

Es posible que pases el verano rodeada de tu botella de agua, pero es igual de importante mantenerse hidratado en los meses más fríos.

Esto se debe a que nuestro cuerpo pierde agua en invierno, al igual que en climas cálidos y a través de procesos corporales regulares como respirar, sudar y orinar y aunque no todo el mundo es bueno para percibir sus necesidades de hidratación, busca signos de deshidratación como fatiga, aturdimiento, problemas para concentrarte, piel y boca resecas y por supuesto, sed.

Reemplaza la humedad

Cuando el termómetro se sumerge, también lo hace la humedad, algo que se debe a que el aire más caliente mantiene la humedad mejor que el aire frío.

Piel seca, labios agrietados, ojos con picazón, senos paranasales,  gargantas irritadas, incluso las fosas nasales secas también pueden hacer que sufras de sangrados nasales, lo cual también puede hacer que seas más vulnerable a los resfriados y a la gripe.

Y para terminar te recordamos que debes de beber mucha agua durante todo el día para mantenerte hidratado, aparte de que debes cambiar tus duchas largas y calientes por duchas más cortas y cálidas para evitar que tu piel se reseque.